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 Sobre la Detención Indefinida de Familias en la Frontera

09.12.2018

EDITORIAL 

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 Sobre la detención indefinida de familias en la frontera

En el mes de junio, el presidente Trump se vio envuelto en una gran polémica debido a su política de cero tolerancia contra inmigrantes que lo llevó a separar a cientos de niños de sus padres en la frontera.

Ante la presión internacional, se logró detener esa práctica insensible; sin embargo, se reemplazó a la política separatista por una en la cual se mantienen juntas a las familias pero en detención indefinida.

Cabe recordar que en el año 1977 se estableció un acuerdo en el cual se mencionaba que la detención de un menor perjudica física y mentalmente su salud y desarrollo. El “Acuerdo Flores”, un acuerdo vinculante entre el gobierno y litigantes por los derechos de los inmigrantes, sostiene que los niños indocumentados no deben permanecer detenidos más de 20 días.

En el año 2006 los tribunales extendieron dicho acuerdo para cubrir a las familias migrantes.  Este acuerdo es considerado por la actual administración como un obstáculo para la política migratoria.

A pesar de que un juez federal rechazó el intento de la Administración Trump para modificar este acuerdo, tanto el Departamento de Salud y Servicios Humanos como el Departamento de Seguridad del Interior han anunciado formalmente un nuevo intento para eludirlo.

La nueva modificación de más de 200 páginas pretende eliminar el acuerdo que durante más de 20 años priorizó los derechos de los menores detenidos, estableciendo normas para su cuidado.

La nueva regulación propone que los funcionarios de ICE puedan usar las instalaciones apropiadas para detener a las familias -en conjunto- durante sus procedimientos de inmigración, lo que implica que se pueda detener a los menores y sus familiares por más de 20 días.

La Administración Trump reclama, a pesar de que los datos dictan lo contrario, que el mandato del “Acuerdo Flores” ha permitido una epidemia de familias que escapan a sus audiencias y desaparecen ilegalmente en los EEUU. En cambio, proponen que agentes federales –y ya no estatales– puedan llenar centros de detención, llamados ‘refugios familiares humanitarios’ por la administración de Trump, para mantener a los niños indocumentados con sus padres por más de 20 días. Esto no es más que un eufemismo para no llamar las cosas por su nombre verdadero: prisión.

Varias organizaciones sociales, y en especial el Centro de Derechos Humanos y Derecho Constitucional, han criticado las nuevas reglas propuestas por la administración federal y se mantienen  firmes en oponerse a cualquier esfuerzo para terminar el “Acuerdo Flores”, al menos hasta que el gobierno proponga soluciones con trato digno, seguro y humano para los niños detenidos.

La nueva modificación de más de 200 páginas pretende eliminar el acuerdo que durante más de 20 años priorizó los derechos de los menores detenidos estableciendo normas para su cuidado.  La propuesta será presentada en el Registro Federal y tendrá un periodo de 60 días abierto a comentarios públicos.

La propuesta que realiza la administración Trump es un retroceso de años a favor de la defensa de los derechos humanos para los migrantes. Ampliar el periodo de detención de menores no garantiza la solución de los problemas migratorios y sí aumenta las probabilidades de daño físico y psicológico en los niños.

De nueva cuenta, Trump muestra su faceta antiinmigrante. ¡No lo permitamos! En estas elecciones salgamos a votar con una consigna de respeto a los derechos humanos de todas las personas y en especial de los niños.

Apoyemos a los representantes que estén dispuestos a frenar el trato indigno que le ha dado la administración Trump a las personas que sólo buscan una mejor calidad de vida. Tenemos que usar nuestro poder – tenemos que votar.

The indefinite detention of families at the border

In the month of June, President Trump was embroiled in great controversy due to his “zero tolerance” policy towards immigrants, which has led to the separation of hundreds of children from their parents at the border.

In the face of international pressure, this egregious practice was stopped; however, the Trump administration has now decided to detain families together for indefinite periods.

It should be remembered that in 1977 the “Flores Agreement” was established, in which it details the physically and mentally harms caused to detained children, with lasting impacts on their health and development. The “Flores Agreement,” a binding agreement between the government and litigants for immigrant rights, establishes that undocumented children should not be detained for more than 20 days.

In 2006, the courts extended this agreement to include migrant families. The Trump administration, however, argues that the Flores Agreement is an obstacle to immigration policy.

Although a federal judge rejected the Trump administration’s attempt to modify this agreement, both the Department of Health and Human Services and the Department of Homeland Security have formally announced a new attempt to circumvent it. This would eliminate the agreement that for more than 20 years prioritized the rights of detained minors, establishing standards for their care.

The new regulations propose that ICE officials can use facilities to detain families – collectively – during their immigration procedures, allowing for minors and their families to be detained for more than 20 days.

The Trump administration claims, despite data that indicates the contrary, that the “Flores Agreement” has allowed an epidemic of families to escape their immigration court hearings and disappear illegally in the U.S. Instead, they propose that federal agents – no longer state agents- fill detention centers, called ‘humanitarian family shelters’ by the Trump administration, with undocumented children and their parents so they can be held in excess of 20 days. This is a euphemism for not calling things by their real name: prison.

Several social organizations, including the Center for Human Rights and Constitutional Law, have criticized the new rules proposed by the federal administration and remain firm in opposing any effort to complete the “Flores Agreement”, at least until the government proposes solutions with decent, safe and humane treatment for detained children.

The Trump administration’s proposal is a blow to migrants and the protection of their human rights. Extending the length of detention for minors does not provide an appropriate solution to the family separation crisis.

Once again, Trump converts his anti-immigrant sentiments into policy. Let’s not allow it! In these elections let’s vote to protect the human rights of all people, and especially children.

 

Let’s support representatives who are willing to stop the coarse treatment of vulnerable immigrants, who’ve come in search of a better life. We have to use our power – we have to vote.