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Scott Pruitt, the real health problem we all have / El verdadero problema de salud que todos tenemos

05.01.2018

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Scott Pruitt, the real health problem we all have

It is no secret that the Administrator for the Environmental Protection Agency (EPA), Scott Pruitt has been involved in a myriad of scandals, ranging from taking first class flights to getting well below the market condominium deal from energy lobbyists. His actions border on an absence of ethics, but the most striking concern is that his efforts, if successful, will mean more water, land, and air pollution that will disproportionately affect Latino families.

We cannot be complacent to this reality and, above all, to the health crisis that Pruitt is creating, especially for minority communities. One of these attacks is on the EPA’s budget. As a result of President Trump and Administrator Pruitt’s fiscal year 2019 proposal to slash the EPA’s budget by 23 percent, a diverse group of 62 members of congress recently spoke out to oppose the draconian cuts, and to increase the EPA’s budget by 10 percent.

Congresswoman Barragán, who represents communities from the Los Angeles and is a co-leader of this group tweeted that the President and Pruitt’s agenda at the EPA is to destroy the rules that prevent pollution, and that we should prioritize our children’s health over industry profits.

Before being nominated by Trump to lead the EPA, Pruitt sued the agency 14 times to block clean air and water protections as Oklahoma Attorney General. And since he started at the EPA, Pruitt has devoted his time to discrediting science, scientists, and the experts in the field of environmental protection, all in an effort to rollback decades of progress to control pollution in our country and this has to stop.

Pruitt’s attempt to cripple the agency from fulfilling its mission of protecting human health and the environment is an attack from all sides – he is not just trying to slash its funding and rollback important public health protections, he is also placing people from polluting industries in key positions at the agency. For example, Bill Wehrum, head of the Office of Air and Radiation of the EPA, in charge of air quality, has represented the American Petroleum Institute, a powerful oil and gas lobby, and has sued the EPA 31 times over its clean air standards on behalf of them and other clients.

Another striking example is Albert Kelly, who has no environmental experience and has been banned from the banking industry for life by the federal government, was appointed to oversee the Superfund program that cleans up contaminated toxic sites. The Superfund program manages, helps pay for, and oversees the cleanup of thousands of contaminated sites where hazardous waste has been dumped, left out in the open, or otherwise improperly managed, threatening families and entire communities.

An EPA document from October 2017, reported 53 million people live just three miles from a superfund site, of which 23 percent are Latino. This is a frightening statistic for our families, as it has been reported that people living near superfund sites are 6 percent more likely to be diagnosed with cancer than those who do not live near sites.

It is evident that the Administrator of the EPA, Scott Pruitt, is trying to use his post to create policy that lessens restrictions on polluters and consequently attacks the health of our community and our children. His agenda is a threat to our country and pushes us into a more polluted era that may very well bring higher rates of cancer, more asthma attacks, and more heart disease to our community.

Although scandals may continue to surround Pruitt, but we must not get distracted. We must not take his actions against our health lightly; we must monitor them and be aware of each of his decisions. It is our obligation to hold Pruitt accountable for his pro-polluter policies. We must also keep our elected officials, especially those Senators that voted for his nomination, accountable for his actions.

Please contact your Members of Congress, your mayors, and make sure your family and friends know we need better public health and environmental protections for our children and future generations! Ask them to reject the Trump and Pruitt budget cuts and support an increased budget for the EPA.

 

Scott Pruitt, el verdadero problema de salud que todos tenemos

No es ningún secreto que el administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Scott Pruitt, se ha visto envuelto en una infinidad de escándalos que van desde tomar vuelos de primera clase, hasta alquilar un condominio muy por debajo de los precios de mercado al ser propiedad de cabilderos del sector energético con los que tiene relación. Su actuar raya en la falta de ética, pero la preocupación más grande es que todos sus esfuerzos, si llegan a ser exitosos, significarán más contaminación para el agua, las tierras, y el aire, lo que afectará desproporcionadamente a las familias latinas.

No podemos abstraernos de esta realidad, y sobre todo, de la crisis de salud que Pruitt está creando, especialmente para las comunidades minoritarias. Uno de estos ataques a los que nos referimos es el presupuesto de la EPA. Como resultado de la propuesta para el año fiscal 2019 presentada por el Presidente Trump y el Administrador Pruitt de recortar el presupuesto de la EPA por 23 por ciento, un grupo diverso de 62 miembros del congreso recientemente se pronunció en oposición a estos recortes draconianos y solicitó que el presupuesto de la EPA se incremente en un 10 por ciento.

La Congresista Barragán, quien representa a comunidades de Los Ángeles y su co-líder del grupo tuitearon que la agenda del Presidente y de Pruitt es destruir la reglamentación que previene la contaminación, y que debemos priorizar la salud de nuestros niños sobre las ganancias de la industria.

Antes de ser nominado por Trump para liderar la EPA, Pruitt demandó a la agencia 14  veces para bloquear las salvaguardas de aire y agua limpios; esto mientras fungió como Abogado General de Oklahoma. Desde que comenzó su cargo en la EPA, Pruitt se ha dedicado a desacreditar tanto a la ciencia como a los científicos y expertos en la materia de protección ambiental, todo en un esfuerzo de terminar con décadas de progreso en el control de la contaminación del país, y esto tiene que acabar.

El intento de Pruitt de debilitar a la agencia para que pueda llevar a cabo su misión de proteger la salud humana y el ambiente, es un ataque desde todos los flancos – no solamente está tratando de recortar su financiamiento y acabar con protecciones de salud importantes, también está poniendo a cargo a personas de industrias contaminantes en puestos estratégicos dentro de la agencia. Por ejemplo, Bill Wehrum, la cabeza de la Oficina de Aire y Radiación en la EPA, que es responsable de la calidad del aire, ha representado al Instituto Americano del Petróleo (API), un cabildero poderoso del petróleo y gas, así como también ha demandado la reglamentación de aire limpio de la EPA 31 veces, en el nombre del API y otros clientes.

Otro ejemplo contundente es Albert Kelly, quien no cuenta con experiencia en el campo ambiental y ha sido vetado de la industria bancaria de por vida por el Gobierno Federal, quien ha sido nombrado para supervisar el programa de los Superfondos, el cual está enfocado en limpiar sitios contaminados por agentes tóxicos. El programa del Superfondo maneja, ayuda a pagar, y supervisa la limpieza de miles de sitios contaminados en los que se ha hecho disposición final de desechos tóxicos, se han dejado al aire libre, o se han manejado de alguna manera incorrecta, poniendo en riesgo a familias y comunidades enteras.

Un documento de la EPA que data de octubre de 2017, reportó que 53 millones de personas viven a tan sólo tres millas de algún sitio de los superfondos, de los cuáles 23 por ciento son latinos. Esta es una estadística alarmante para nuestras familias, ya que se ha reportado que las personas que viven cerca de los sitios de los superfondos son 6 por ciento más susceptibles a ser diagnosticadas por cáncer que aquellas que no viven cerca de estos lugares.

Es evidente que el administrador de la EPA, Scott Pruitt, está tratando de usar su puesto para crear políticas que aminoren las restricciones a los contaminadores, y consecuentemente atacará la salud de nuestra comunidad y nuestros niños. Su agenda amenaza a nuestro país y nos lleva hacia una era más contaminada que muy probablemente traerá consigo tasas más altas de cáncer, más ataques de asma y más padecimientos cardiacos a nuestra comunidad.

Aún cuando los escándalos continúan rodeando a Pruitt, nosotros no debemos distraernos. No debemos tomar sus acciones contra nuestra salud a la ligera; debemos monitorearlas y estar pendientes de cada una de sus decisiones. Es nuestra obligación responsabilizar a Pruitt de sus políticas pro-contaminantes. También debemos responsabilizar a nuestros oficiales electos por sus acciones, especialmente a los Senadores que votaron por el nombramiento de Pruitt.

¡Por favor contacta a tus miembros del Congreso y a tus alcaldes para asegurarte que tu familia y amigos sepan que necesitamos mejores reglamentaciones ambientales y de salud pública para nuestros niños y las futuras generaciones! Pídeles que rechacen los recortes presupuestarios de Trump y Pruitt a la EPA y que apoyen un mayor financiamiento.